viernes 20 de agosto de 2010

"A la mujer de hoy conciliar la vida laboral y personal le sale muy caro"


Por: Lou Acedo


La Sra. Sara Berbel es la presidenta del Instutut Catalá de les Dones.Tiene una vasta experiencia en el ámbito de la Igualdad de oportunidades y en las cuestiones de cambio social. Le mueve y motiva la idea de conseguir un mundo más justo donde hombres y mujeres gocen de la misma dignidad y en el que se pueda vivir en perfecto equilibrio laboral.



¿Se encuentra la mujer en situación de desventaja?


Sí, sobretodo en todo en el ámbito laboral. La mujer esta en inferioridad de condiciones con respecto a los hombres. Ya a la hora de acceder a un puesto de trabajo las mujeres se encuentran con muchas más dificultades. Actualmente el nivel de paro femenino dobla al del sector masculino, aún estando, en la mayoría de los casos, la mujer mejor formada académicamente que el hombre. Las mujeres que consiguen trabajar en una empresa disfrutan de contratos de peor calidad. El nivel de temporalidad entre las mujeres es mucho más alto y también es más alta la precariedad de los contratos. Esto deriva en problemas a la hora de obtener prestaciones sociales tales como el subsidio de paro y este tipo de consecuencias lleva a la mujer, en algunas situaciones, a la situación de pobreza. De aquí viene esa idea de que la pobreza es femenina. Y es que esta situación puede parecer exagerada pero se da con mucha frecuencia en mujeres mayores o en familias monoparentales con familiares a su cargo.
Otras mujeres, más afortunadas, no tienen este tipo de trabajos precarios y trabajan en empresas con contratos estables. Pero también en este caso hay diferencia de oportunidades. Todavía hoy las mujeres cobran un 30% menos que los hombres. Esta es una diferencia importante que repercute directamente en el nivel de vida. Por ejemplo, como dato anecdótico, puedo decir que las actrices de Hollywood cobran menos que los actores, el caché más alto de una actriz es menor que el de un actor.

Parece que hablamos de la situación de años atrás…


Sí, la verdad es que se ha conseguido mucho pero el cambio social va sucediendo pasito a pasito. Es curioso ver como las mujeres empresarias encuentran dificultades para acceder a puestos directivos. Esta es la situación conocida como “techo de cristal”, hay una dificultad que aparentemente no se ve, no existe, pero sólo hay que mirar los porcentajes de mujeres directivas en España (un 4%) para ver que estamos muy lejos del 40% mínimo que la Comisión Europea estima necesario para que pueda haber paridad. Imagínese lo que nos queda todavía…

¿Cómo está la mujer empresaria en materia de conciliación?


Las mujeres han sido tradicionalmente las responsables de las tareas que se esgrimen del ámbito privado y aunque se haya incorporada a la vida laboral pública sigue llevando a sus espaldas estas responsabilidades. Esto le repercute a nivel laboral y psicológico. Según la Organización Española de Mujeres Empresarias, más del 40% de las mujeres tuvieron que renunciar a su cargo directivo durante el año 2005 por la imposibilidad de compatibilizar los requerimientos del cargo con las responsabilidades familiares. Pero cuando hablamos de que las mujeres renuncian a un puesto por las responsabilidades personales o familiares, se habla de que es una elección que las mujeres libremente escogen, sin embargo hay una injusticia de fondo porque realmente la mujer de hoy no puede conciliar sin la ayuda de los hombres. La mujer se ha incorporado al mundo laboral pero la mayoría de los hombres no se han incorporado a las labores del ámbito privado. Y esto hace que las mujeres se vean obligadas a escoger. Esa libertad es puro espejismo.

¿Cómo solucionar esta situación?


Estas responsabilidades no deberían caer solamente sobre las mujeres. Deberían recaer además sobre sus compañeros y sobre la sociedad. Ésta última ha de disponer de los medios y mecanismos necesarios para hacer que haya una libertad real y que la mujer no se vea obligada a abandonar el mundo laboral. A la mujer de hoy conciliar le sale muy caro tanto a nivel personal como laboral.

¿Con qué más se encuentra la mujer empresaria…?


Sus principales enemigos son los estereotipos sociales existentes. El hecho de que se piense que las mujeres no están cualificadas para ostentar determinados cargos. Este es uno de los estereotipos presentes todavía a la hora de hacer una selección de personal, cursos de formación o cuando hay que elegir un candidato o candidata para un puesto. Muchas veces a igualdad de condiciones se sigue escogiendo a un hombre.


¿Qué se puede hacer para cambiar esta situación?


Habría que trabajar a diversos niveles. Habría que fomentar un cambio social, un cambio de mentalidad, un trabajo de sensibilización, un cambio en el imaginario social, bien sea mediante campañas, proyectos, etc. Esto es un trabajo esencialmente de la Administraciones e Instituciones Públicas. Pero no se puede obviar la responsabilidad de los padres en esta labor. Éstos no pueden delegar en la Administración o en las escuelas la labor del cuidado y educación de los hijos. Por otro lado habría que aplicar un cambio organizativo a diversos niveles. Debería haber un cambio horario acorde a la vida cotidiana. Deberíamos caminar hacia la consecución en España de un horario europeo el cual no significa trabajar menos horas, sino entrar antes, salir antes y hacer una parada más breve a la hora de comer. Está demostrado que no por salir a las 21h de la oficina se trabaja más. Este cambio horario no implica solo a las empresas sino también a toda la industria del ocio y a los colegios por poner algunos ejemplos.

¿Qué pueden hacer las empresas de manera específica?


Éstas deberían desarrollar planes de igualdad con los que hombres y mujeres tengan acceso a todo tipo de puestos, formación, etc… sin que haya diferencia entre los trabajadores y fomentar acuerdos globales de flexibilización del trabajo. Todo esto hace que la compatibilización de la vida laboral y personal sea más fácil.

¿Hay diferencias entre mujer empresaria y mujer trabajadora?


Hay diferencias de clase social seguramente. Pero ambas, como mujeres, tienen ante sí los mismos problemas sólo que quizá la mujer empresaria dispone de más medios para conciliar con más facilidad. Pero el problema de fondo es el mismo.

¿Cómo está España en materia de Conciliación?


Aunque haya muchas desventajas la situación no es del todo pesimista porque hay que tener en cuenta que la mujer lleva arrastrando esta problemática desde siglos y antes era aún peor y hay que mirar la situación actual. Desde años atrás se ha conseguido y avanzado mucho. Este año, sin ir más lejos, se celebra que ya hace 75 años que la mujer pudo votar por primera vez y 75 años no es nada en la historia de la humanidad. Mi visión hacía el futuro es optimista porque las Administraciones trabajan por que las mujeres pueden emprender en un ámbito laboral cada vez menos minado. Desde la Generalitat en concreto se ofrece formación específica a las mujeres con programas como “Yo Directiva” con el que se pretende romper este “techo de cristal” existente, se ofrecen ayudas al desarrollo de proyectos llevados a cabo por mujeres y se premia el desarrollo de planes de igualdad en las empresas de ámbito privado. No obstante, creo que la clave del éxito está en crear redes de mujeres para trabajar en la misma dirección.

¿Cómo poner a las organizaciones en contacto?


Mediante portales, como el que el Institut de les Dones está llevando a cabo para que se relacionen todas las organizaciones de mujeres empresarias que trabajan para un mismo fin. Se pretende fomentar el asociacionismo, para pactar objetivos comunes.

¿Qué ve mirando al futuro?


Pues veo un ámbito laboral en el que cada vez habrá más mujeres que podrán hablar con voz propia. Unas mujeres a las que se les aprecie laboralmente hablando, se le reconozca su valía y nivel de profesionalidad; que no tengan que adaptarse miméticamente a las fórmulas tradicionales de dirección que han llevado a cabo los hombres. Creo que las mujeres y sobre todo las más jóvenes vienen pisando fuerte.

VENTANA


Según la Sra. Sara Berbel las mujeres empresarias tienen más dificultad para acceder a financiación, con respecto a los hombres empresarios. Se han hecho pruebas de presentar un mismo proyecto por hombre y por mujeres y la recepción en los bancos para conceder créditos ha sido totalmente diferente para unos y para otras. Las mujeres tienen más dificultades para financiar y desarrollar sus proyectos porque es un ámbito tradicionalmente masculinizado. La mujer empresaria tiene liderazgos diferentes. Se centra más en las personas, se preocupa por fomentar el trabajo en equipo y tiende a crear organizaciones menos jerárquicas, más planas. Pero también hay estudios que postulan que estas diferencias son inexistentes. La realidad es que las mujeres empresarias son pocas y han sido ellas las que han tenido que adaptarse a los sistemas ya establecidos de las Organizaciones, han tenido que hacer denodados esfuerzos para adaptarse al mundo empresarial. Incluso algunas de ellas, en alguna que otra ocasión, han estudiado literalmente durante el fin de semana las páginas de deportes de los periódicos para tener temas de conversación con sus compañeros con los que tenían que negociar. Ante esto sólo cabe imaginar ¿qué pasaría si fuera un hombre el que tuviera que adaptarse a un entorno laboral lleno de mujeres? Pero esto, realmente, todavía no ha no ha ocurrido.



Publicado en el mes de noviembre de 2006 en la página web: www.afaemme.org

1 comentarios:

Teo Seifer, Entrenador Personal - Personal Trainer de Fitness y Bienestar dijo...

A la mujer sin bien se le hace difícil, convengamos que hace lo impensado e increíble porque es el género fuerte... Por eso es que puede con familia y trabajo al mismo tiempo

A los hechos me remito. En Octubre 29 y 30 de Octubre 2010 se llevará a cabo un Museo Activo de la mujer en conjunto con el Primer congreso internacional de Liderazgo emprendedor....
si deseas saber más Opulence Producciones, consultoria Empresarial y Coaching

saludos y espero verlos en Buenos Aires