Por: Lou Acedo
El Sr. Ulrich Braeß es director general del Goethe Institut de Barcelona. Nació en Alemania. Habla cuatro idiomas: alemán, inglés, francés, español y bromea diciendo que también habla latín. Asegura que aprender idiomas es muy importante en Europa dada la variedad lingüística.¿Qué labores promueve el Goethe Institut para fomentar la movilidad e intercambio de trabajadores entre España y Alemania?
Promueve la movilidad entre sus trabajadores mediante un programa de cambio de país. Los empleados pueden solicitar el cambio a una ciudad donde haya un centro del Goethe Institut para trabajar en él durante tres años. Cumplido este tiempo han de cambiar de ciudad o volver a la suya de origen. El instituto ofrece una serie de prestaciones para facilitar la movilidad de sus trabajadores: por ejemplo a mi me financiaron la mudanza, y me facilitaron un servicio inmobiliario
¿Cuáles son para usted los principales inconvenientes de la movilidad?
La burocracia ralentiza todo proceso de adaptación. Por ejemplo matricular mi coche alemán en Barcelona fue toda una ida y venida continua de papeles. No es molestia, porque se que así son las cosas pero deberían agilizar los trámites. Por otro lado, si tienes familia, han de contagiarse de este espíritu de la movilidad. Por ejemplo yo me vine a Barcelona con mi mujer que trabaja como profesora en el Goethe Institut y en este sentido no encontré inconveniente alguno puesto que ella podía elegir, como yo, cualquier gran ciudad donde ir a trabajar. Una de mis hijas, la mayor esta estudiando en Alemania. El año pasado vino con una beca ERASMUS para estudiar en Barcelona y cuando terminó se volvió y mi hijo ha estudiado en el Colegio de Alemán de aquí de Barcelona donde se examinó de la selectividad y ahora estudia en Alemania.
¿Algo a favor?
Moverse a otro país es una aventura contínua, algo estimulante y apasionante. Un sistema de aprendizaje cultural contínuo. Por otro lado, si existe la posibilidad de moverse dentro de la misma empresa es una excelente oportunidad para promocionarse. Yo por ejemplo, soy director delGoethe Institut de Barcelona. El ritmo de trabajo del Instituto lo marco yo. En la central de Munich formaba parte de un grupo de trabajo con un calendario inamovible, con una agenda apretadísima y cargada de reuniones acordadas por mis superiores. Allí me sentía como una máquina grande ubicada en un piso pequeño. Aquí en el Instituto de Barcelona yo elaboro mi calendario, organizo mis responsabilidades y decido qué reuniones forman parte de mi agenda.
¿Cuál es el perfil del alemán que quiere venir a trabajar a España?
No hay un perfil. Para mi hay grupos diferentes. Uno es el de los alemanes de clase alta, que hablan varios idiomas perfectamente, que trabajan o tienen empresas con oficinas por todo el mundo y gozan de una amplia experiencia laboral. Otro grupo es el de la gente jóven que viene con mucha ilusión pero sin experiencia laboral y trabajan normalmente en el sector hostelero. Este grupo no suele durar mucho tiempo en la ciudad, para ellos es más bien una aventura más.
¿Por qué España y no otro país?
Hay varias razones. Unas son las laborales que ya he señalado; pero he de añadir que la movilidad laboral no depende cien por cien de uno mismo, los directivos de la empresa, en este caso de la oficina central del Goethe Institut en Munich deciden donde enviarte dentro de las propuestas que uno plantea. A nivel personal decidí venirme a España y a Barcelona concretamente por la atmósfera se crea por el lenguaje, el carácter de la gente y el ritmo de vida. Y por otro lado, porque Barcelona es un punto estratégico en cuanto a movilidad dado que tiene muy buenas combinaciones aéreas con Alemania y procuro viajara de manera asidua a mi país para visitar a mi madre que está muy mayor y a mis dos hijos. Si me hubieran enviado a Argentina, Santiago de Chile o Australia no podría gozar de estas facilidades.
Hablemos de la vuelta a su ciudad natal, ¿qué ocurre cuando retorna?
La vuelta es dura pues las cosas cambian mientras estás fuera. La empresa en la que trabajabas ha cambiado. Si vuelves sin trabajo te encuentras que las empresas en general han cambiado también, el nivel de vida es diferente y el estilo de vida también. Las diferencias culturales se acentúan. Por otro lado, también encuentras cambios en el entorno de la familia y de los amigos. Pero todos estos cambios son asumibles por la persona que está acostumbrada a moverse continuamente, quizá por la virtud de adaptabilidad y porque la movilidad corre por las venas de aquel que vive aquí y allá.
¿Ha escuchado hablar de Eures?
Eu…res...no.
Le explico…es el portal europeo de la movilidad laboral
No lo conozco pero suena interesante. En ocasiones los organismos oficiales no se dan a conocer lo suficiente y no publicitan las herramientas que desarrollan. Deberían dar a conocer sus servicios a las grandes empresas, a las embajadas, etc.
¿Cree que Europa está preparada para la movilidad?
Lo que tenemos en mente como Europa sí. Los sistemas sanitarios por ejemplo, en la mayoría de los casos, son compatibles. El EURO ha facilitado mucho las cosas y los sistemas burocráticos son muy pesados pero compatibles. Creo que moverse por los países de reciente incorporación, por las regiones del Báltico es algo más complicado quizá por puro desconocimiento.
¿Cuál es su próximo destino?
Buenos Aires, Londres,…no hay un destino favorito.
El Goethe Institut es el instituto de cultura de la República Federal de Alemania y despliega su actividad en todo el mundo. Fomenta el conocimiento de la lengua alemana en el extranjero y cultiva la colaboración cultural a nivel internacional. Además, transmite una visión amplia de Alemania por medio de información sobre la vida cultural, social y política del país. Tiene 150 oficinas en más de 80 países. Y este año celebran su 50º aniversario.
Publicado en el mes de octubre de 2006 en la página web: www.afaemme.org
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